
Qué bonita, y qué diferente eres, Philadelphia. Me vi encantada al caminar entre tus calles. Me vi sumergida en tanta diversidad y tanta tranquilidad.

Lucky me!

Quiero compartir muchas de las fotos que tomé. Tal vez eso les haga vivir, aunque sea por un momento, un poco de lo que yo sentí al estar ahí.
Menos palabras, más recuerdos y más imágenes.

Tanta belleza. ¿Lo notan? Porque yo sí.



Sigo creyendo que, así como uno llega a ciertos lugares, también ellos mismos, o bien, las personas te buscan y te encuentran. Es como si te siguieran. Es como si estuvieran predestinados a ir a tu encuentro. Y así siento que me pasó con este lugar en Philadelphia. Que si bien es conocido, yo sentí una vibra distinta al estar ahí. Sentí que ese lugar era especial para mí.






I’m in love with you!




Y también estoy segura de algo. Nunca olvidaré la sensación de caminar por tan bonitas calles, de tan encantadora ciudad, sintiéndome libre con cada paso que daba, y sintiendo mi corazón lleno de vida en cada respirar. Gracias vida, gracias Philadelphia. Te veré pronto.


