Primera vez que no encuentro nombre para esta publicación, ja-ja. Primero pensé algo así como «About this Saturday», pero me parece que ya hay una publicación con un nombre parecido y no quise repetir.
El sábado desperté súper contenta. Bueno, creo que siempre despierto feliz y emocionada por un nuevo día.

Creo que es muy normal en mí que me tome fotos todo el tiempo, especialmente cuando no encuentro qué hacer.
Pd. ¡Me encanta mi pijama!
Entonces, ese día fue bonito porque toda la mañana estuve en el centro de Raleigh. Fui a visitar a mi amiga, nos fuimos a caminar, fuimos por un helado a Insomnia Cookies. (Estaba buenísimo, pero demasiado dulce), tuvimos el lunch juntas en su casa, y yo me regresé a la mía porque me tocaba cuidar a los niños toda la tarde. Me sentí triste por ser un sábado. Sentí que estaría cool salir en la tarde/noche, pero simplemente no podía… Así que mi tarde se fue volando, pasó muy deprisa. Y la mejor parte viene cuando mi amiga me habla y me dice que me puedo quedar a dormir en su casa. Su host family no estaba, entonces me dijo que pasaba por mí a eso de las 10 pm. Sinceramente me alegró la noche por completo. Y aunque estaba que me moría de sueño y dormitaba mientras los niños veían una película (juro que no podía mantener los ojos abiertos, jaja), arreglé mis cosas y a las 10:30 pm ya íbamos rumbo a su casa.
Me encanta esto. ¿Cuándo iba a pensar que tomaría decisiones así de improvisadas aquí? Me gusta la espontaneidad, y por el contrario, me aburre la rutina.
Después de un viaje de 1 hora en carro -que debo decir que nos perdimos manejando de mi casa a la suya – llegamos al fin. Y me puse bonita. Simplemente me arreglé para salir.
Caminamos a la zona bonita en donde están todos los restaurantes y bares. Eso sí, estaba atascado de personas. Muchos de ellos haciendo fila para entrar a esos lugares extraños aquí. Incluso, más tarde vimos a chicos en estado de ebriedad caminando sin sentido a mitad de la calle. ¿De verdad piensan que eso es diversión? Pero bueno, no sacaré mi lado «señora» aquí, ja-ja.
¡Eran las 11:30 pm y nosotras buscando un lugar en donde cenar! En México es muy normal ir a cenar a altas horas de la noche. Por ejemplo, con mi familia siempre cenábamos a las 9 o 9:30, y estaba bien. Pero… ¿y aquí? Sigo sin poderme acostumbrar a eso de cenar a las 6 o incluso antes. Creo que mi organismo lo toma más bien como otra comida más y después, alrededor de las 9:30, es cuando bajo a la cocina por mi desayuno de la noche (eso es lo que mi host dad dice porque siempre ceno cereal con leche y aquí eso es solo para el desayuno) -lo sé, es extraño también jaja- El punto es que encontramos un lugar cool para cenar.

Me emocioné cuando llegamos a ese lugar. En ese instante supe que sí o sí necesitaba cenar una hamburguesa. ¿Quieren saber por qué? Porque mi host family sigue una dieta casi vegana, lo cual está padre, -digo, a mí también me gusta ser healthy y más por que soy una nutrióloga- pero, creo que aquí exageran un poco con eso de la comida y las cantidades. Así que tenía semanas sin comer carne… y me cayó de lujo.
Debo confesar que fue muy extraño cuando, de repente, apareció un señor y se sentó en una mesa junto a nosotras. No estaba haciendo nada. Simplemente nos estaba contemplando. De hecho, me atrevería a decir que su mirada era muy intensa, lo cual me hizo sentir más que incómoda al instante. No me gusta la gente así. Y fue muy extraño porque, después de un rato, nos preguntó si podía tomarnos una foto. ¿Acaso es muy común eso aquí? Simplemente nos dijo: «You’re beautiful» Y yo así como de… PSYCHO. Entonces, ya después de un rato nos fuimos y simplemente caminamos, que por cierto ya era muy tarde. Ni recuerdo bien la hora, pero estoy segura que era cerca de la 1:30 am.
Comparto una foto de esa noche. Que por cierto, debo admitir que no me gusta porque mi cara se ve extraña.
Y después, llegando a la casa de mi amiga, decidimos ver Netflix. Digo, ¿quién se pone a ver una película a las 2:30 am? Pero ahí no acaba la historia. Lo aterrador fue cuando mi amiga no supo cómo poner la alarma en la casa. ¿Quieren saber qué nos pasó? Llegó la policía. Sí, llegó en cuestión de 15 minutos porque la alarma se activó. Wow. Debo admitir que estaba muy asustada… Pero al final, es solo una historia más para recordar. Es una historia que seguro seguirá dándonos risa cada vez que la recordemos. Además, el policía fue muy amable y jamás nos dijo nada. Simplemente le explicamos lo que había sucedido y listo. Asunto resuelto.
Y bueno, como conclusión, esa noche de sábado dormí alrededor de 5 horas. Fue un día intenso, pero fue divertido. Y ahora que lo pienso, creo que ya tengo un nombre para esta publicación:
CRAZY SATURDAY!



