Sing it with me.

Siempre busco ver el atardecer porque me encantan las puestas de sol. Mi color favorito es el naranja/rosa en el cielo, pero también me gusta el morado o esa combinación extraña de los tres al mismo tiempo.

Siempre me emociono, y entre suspiros, admiro el cielo. Sea de noche, de día, lloviendo o con mil estrellas parpadeando.

Pero esta vez fue diferente.

Encuentro mil palabras para describirlo, pero al mismo tiempo lo encuentro como algo indescriptible.

No instagram. No Twitter. Esta vez quiero mantener esta foto solo para mí. Quiero mantenerla de esta manera porque es algo que significó mucho y que, aun cuando pase el tiempo, cada vez que vuelva a la fotografía, será como un viaje en el tiempo: Volver a aquella tarde de aquel día, en una de mis ciudades favoritas, el atardecer de fondo, y una voz que ahora puedo decir que reconozco.

Entonces, feliz puedo decir que me siento afortunada. No cabe duda que siempre estoy rodeada de personas bonitas, pura buena vibra, y lugares hermosos.

Así es esto. Así es la belleza de la vida.

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