Y mientras caminaba, el otro día, encontré un misterioso lugar que llamó mi atención en el momento.
Serendipity. Así se llama. ¿No les parece extraño? ¿Creen en las coincidencias?
Serendipia (en inglés «serendipity») significa «un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta.»
Recuerdo que alrededor de unos diez años, vi por primera vez una película cuyo nombre es el mismo. Desde ese momento captó mi atención su significado. Entonces, aquella tarde del jueves por la noche, mientras caminaba por el centro de Cary, mis ojos se vieron envueltos en el misterio y la sorpresa al leer aquella palabra tan simple: Serendipity.
Al día siguiente, decidí ir en busca del lugar. Resulta que es un café/bistro muy gourmet pero simplón a la vez. Debo reconocer que es muy mi estilo. Y no debo olvidar mencionar que es pintoresco y acogedor también.
Mi lunch estuvo de lujo. Un vaso con agua fresca de limón y un wrap de nopal con pollo asado, jitomate y provolone. De solo escribirlo se me hizo agua la boca, otra vez (ja-ja).
Y bueno, viene la mejor parte: Después de dos horas de estar ahí, de satisfacer mi necesidad de alimento y descansar un poco, al momento de pagar me dirigí al baño. Para mí sorpresa, encontré la mejor parte de aquel lugar. Nada más y nada menos que una pintura de Van Gogh reposando en un cuadro sobre la pared.
He aquí una fotografía de mi mayor descubrimiento:
Los girasoles, Van Gogh (1888)


