¡Justo lo que necesitaba! Necesitaba sumergirme en arte.
Arte. Arte. Arte. ¡Qué bonito es el arte!
Me emocioné con este museo. Para empezar, la fachada es muy minimalista y el edificio no sobresalta mucho, pero desde que estás cerca, se percibe una vibra muy artística. Silencio y seriedad; paz y formalidad. Sí, se nota que estás a nada de entrar a un mundo repleto de objetos muy valiosos. Una realidad diferente. Un mundo que va más allá de lo tangible o extraordinario. Una vida que gira en torno al arte, y que te hace viajar en el tiempo y permanecer ahí por mucho más que solo un momento.

Y bueno, debo confesar que me enamoré desde el instante que reconocí un cuadro de Claude Monet. ¡Sí, Monet está aquí! Wow, en verdad admiro su trabajo. Es tan delicado, y a veces parece más post impresionismo que impresionismo. En algunos momentos tiene ese toque naturalista, pero nunca de ser subjetivo e introspectivo. Y lo más impresionante es que no solo estaba ese, sino que lo acompañaban otros 2 cuadros más.
También tuve la oportunidad de admirar otros cuadros. Me encantan aquellos que cautivan, que llaman la atención como una atracción mental-sentimental, y que van más allá de lo normal. Sobrepasan lo común. Son aquellos cuadros que explican la perspectiva del «yo» desde un punto de vista que solo pocos lo entenderían.
Este cuadro se titula «Portrait of Emy» por el artista Karl Schmidt-Rottluff. En la descripción se resume de una manera muy simple que el cuadro trata sobre la dificultad entre la visión y la realidad, entre el «aquí y el ahora» y el más allá. Así, se consideran los tonos rojizos-anaranjados como la promesa de la victoria espiritual. No obstante, algunas personas piensan totalmente lo contrario. Se considera que aquellos que padecen de enfermedades mentales, son capaces de deformar el arte moderno, es decir, de darle una influencia mucho mayor de todos aquellos padecimientos que se esconden detrás.
Entonces, ¿tú qué crees al respecto?
Es lo maravilloso del arte. Es de notar que la obra en sí revela un secreto. Un significado único que el artista le confiere al momento de su creación. Pero, ¿quién serás tú al momento de su visualización? ¿Será, acaso, posible descifrar el código oculto? Entonces, se debe admitir que cada quien le otorga su propia realidad.


